El “Día de la Tierra” cumple 50 años este miércoles. Para esta ocasión, sus organizadores quisieron poner el acento en la lucha contra el cambio climático.
Un 22 de abril pero de 1970, millones de estadounidenses salieron a la calle dando voz a una conciencia medioambiental emergente. El planeta estaba sufriendo y había que aumentar las medidas para protegerlo.
La pandemia de COVID-19 ha relegado la crisis climática a un segundo plano, con los gobiernos del mundo entero tratando de proteger a sus poblaciones sin destruir sus economías. Pero también brinda una oportunidad para un futuro planeta más sostenible y descarbonizado.
La Tierra, más salvaje y limpia por la cuarentena
Un gran experimento no planificado está cambiando la Tierra.
Mientras las cuarentenas obligan a personas de todo el mundo a quedarse en casa para frenar la propagación del nuevo coronavirus, el aire se ha limpiado, aunque sea temporalmente. El smog ha dejado de asfixiar a Nueva Delhi, una de las ciudades más contaminadas del mundo.
- La contaminación por dióxido de nitrógeno en el noreste de Estados Unidos ha bajado un 30%. El nivel de contaminación del aire en Roma entre mediados de marzo y mediados de abril descendió un 49% con respecto al año anterior. Las estrellas parecen más visibles por la noche.
También se avistan animales en lugares y a horas poco habituales. Los coyotes han deambulado por la céntrica avenida Michigan de Chicago y por las inmediaciones del Puente Golden Gate de San Francisco. Un puma vagó por las calles de Santiago, en Chile. Las cabras tomaron una localidad en Gales. Y en India su ya temeraria vida salvaje ha ido un paso más allá y monos hambrientos entraron a viviendas y abrieron los refrigeradores en busca de comida.
No estamos siendo invadidos. La vida salvaje siempre ha estado ahí, pero muchos animales son tímidos. Salen al exterior cuando los humanos están en sus casas.
Cuando la gente se queda en casa, la Tierra se convierte en un lugar más limpio y salvaje.
Los investigadores están rastreando los drásticos descensos en los contaminantes atmosféricos tradicionales, como dióxido de nitrógeno, smog y partículas diminutas. Estos elementos matan a hasta 7 millones de personas al año en todo el mundo, según Dan Greenbaum, presidente del Health Effects Institute.
Comparado con los cinco últimos años, la contaminación del aire en marzo bajó un 46% en París; un 35% en Bengaluru, India; un 38% en Sydney; un 29% en Los Ángeles; un 26% en Río de Janeiro y un 9% en Durban, Sudáfrica, según las mediciones de la NASA.
No todo es miel sobre hojuelas
Los gases con efecto invernadero que atrapan el calor y provocan el cambio climático se mantienen en la atmósfera por 100 años o más, por lo que es poco probable que la cuarentenas por la pandemia tengan efecto sobre el calentamiento global, apuntó Zeke Hausfather, científico del clima del Instituto Breakthrough. Los niveles de dióxido de carbono siguen subiendo, aunque no a un ritmo tan rápido como el año pasado.
¿Cómo celebrar el Día de la Tierra desde la cuarentena?
La pandemia frena, pero no derrota a los ecologistas.
Muchos activistas jóvenes han ayudado a consolidar lo que se ha convertido en un movimiento climático global, y por ellos se están organizando desde sus casas, desde Estados Unidos a Ecuador, Uganda, India y muchos más lugares, y por ahora, aprovecharán la tecnología.
Como no pueden congregarse como habían previsto, en este Día de la Tierra preparan charlas y cursos a través de internet para mantener la cuestión del clima en los medios internacionales.
Uno de los actos convocados es Earth Day Live, organizado por una coalición de grupos climáticos.

