El presidente Andrés Manuel López Obrador recomendó a los funcionarios públicos compartir sus herramientas de trabajo, ello como una medida para enfrentar un posible recorte en equipos de cómputo, como lo tenía previsto la Secretaría de Economía para cumplir con el decreto de austeridad.
El pasado 23 de junio, a través de un oficio emitido por la Unidad de Administración y Finanzas Dirección General de Tecnologías de la Información, a cargo de Ricardo Miranda Burgos, se comunicó al personal de la Secretaría que para cumplir con el acuerdo de austeridad del presidente Andrés Manuel López Obrador, en esa institución se reduciría el 75% del equipo de cómputo para el personal.
En su conferencia matutina de este lunes, el presidente aseguró que el retiro de computadoras a trabajadores de la Secretaría de Economía no ocurrirá, como se tenía previsto a causa del decreto de austeridad, y tampoco tendrán que pagar los servidores públicos 4,000 pesos para conservarlacomo su herramienta de trabajo.
“Primero no va a suceder eso, segundo, acuérdense que queremos también que no se queden sin medicinas, sin médicos los enfermos, acuérdense que queremos que los adultos mayores no se queden sin su pensión, acuérdense que queremos que los estudiantes pobres no se queden sin sus becas, o sea tenemos que tener una idea general de las cosas, un servidor público no puede estar pensando en sí mismo. No van a poner nada, esto es una exageración”, aseguró.
Incluso el presidente consideró que ese comunicado pudo haberse emitido para desacreditar a su gestión, ya que reconoció que dentro de la administración pública aún hay personas que no están de acuerdo con su forma de gobierno.
El que emitió el documento lo hace para que se desacredite al gobierno, porque todavía hay mucha gente, sobre todo en mandos intermedios, que vienen de la época del periodo neoliberal”.
López Obrador consideró que esos mandos deberían renunciar a su cargo porque no comparten su proyecto de transformación. “Continúan, no ayudan, estorban y creo que es un acto de deshonestidad”, señaló.
El presidente acusó —sin presentar mayores purebas— que en el arrendamiento de equipos había corrupción, por lo que en esta administración se tomó la decisión de cancelar algunos de esos convenios.
Recordó que, desde su campaña a la Presidencia de la República, dejó establecido que en su administración no se comprarían equipos de cómputo, por el “desorden, desbarajuste y corrupción” que imperaba.
“En Economía por ejemplo tenían 60 oficinas en el extranjero, miren sino lo van a resentir, cómo les va a gustar la austeridad, si estaban acostumbrados al derroche”, denunció.

