El doctor Dagoberto en el ánimo de los petroleros jubilados de la 11

NADIE PATEA A UN PERRO MUERTO

Aquí la historiaen 1929 se produjo un acontecimiento que causo sensación entre los círculos docentes del país; acudieron a observar el caso de Chicago sabios de toda Norteamérica, unos cuantos años antes, un joven llamado Robert Hutchins había conseguido graduarse en la universidad de Yale trabajando como mozo, leñador, preceptor y vendedor de ropas hechas, ocho años después, iba a ser el presidente de la cuarta Universidad de Norteamérica en orden de ingresos, ¿su edad? ¡Treinta años!, ¡era increíble!, los viejos profesores movían la cabeza, se multiplicaron las criticas acerca de ese “chico prodigio”, era esto y era lo otro, demasiado joven, demasiado inexperimentado, con ideas pedagógicas muy raras… hasta los periódicos intervinieron en el ataque, el día que fue proclamado presidente Robert Hutchins, un amigo dijo a su padre, “me he escandalizado esta mañana al leer el artículo de la editorial, en el que atacan a tu hijo.” A lo que el viejo Hutchins contesto, -“Sí, es un ataque duro, pero recuerde que nadie patea a un perro muerto.” Puesto que, cuanto más importante es el perro, con más satisfacción se le patea Fragmento sacado del libro “Como Suprimir las Preocupaciones y Disfrutar de la Vida”; autor DALE CARNEGIE. Pero esa es historia, allá en Nanchital sede de la sección 11 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), el que ha comenzado a ser víctima de ataques perverso por aquellos que “lanzan la piedra y esconden la mano”, es el doctor Dagoberto Martínez Galván, una guerra de lodo de los detractores del médico que no deja de tener una razón de ser, ¡claro que si señores!, aquí no se requiere ser muy sesudo como para no entender que el doctor Dagoberto sus activos políticos sociales ya lo colocaron en el carril principal del hándicap político del Departamento de Trabajadores Petroleros Jubilados de la sección 11, para buscar la presidencia de la organización en los comicios internos próximos, aquí no se quema incienso ni se escriben ocurrencias, no, ¡claro que no señores!, la verdad se dice aunque duela, el doctor Martínez Galván es un ser humano forjado en el yunque del deber universal del trabajo y la responsabilidad y esto sus compañeros jubilados de la sección 11 lo saben por lo que el médico se encuentra en el ánimo de los socios del departamento, eso no lo digo yo, lo que se ve no se juzga, por lo que ya camina con pasos firmes, con todo el viento a su favor, hacia la presidencia del departamento para convertirse en un digno sucesor del extinto dirigente Simeón Rosaldo Cordero (Q.E.P.D.), y la verdad que bien hace el doctor Dagoberto en no quemar pólvora en infiernitos, sus adversarios ya enfrentan perdida de sueño, saben que Dagoberto cuenta con el respaldo de sus compañero pensionados de Pemex de esa demarcación sindical, así que señores ¡no se hagan bolas! el doctor está preparado para asumir la responsabilidad histórica y escribir la nueva historia en beneficio de los petroleros jubilados de la sección 11 llegado el momento y hasta aquí con mis comentarios Punto y Aparte.

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