¡Vaya! Cátedra de disciplina y civilidad política sindical la que está dando el doctor Dagoberto Martínez Galván allá en el Departamento de Trabajadores Petroleros Jubilados de la sección 11 de Nanchital, un terreno político obrerista donde el “horno” no está para bollos, la verdad que bien hace el médico Dagoberto en no quemar pólvora en infiernitos, y es que mientras uno que otro francotirador a la presidencia del departamento de jubilados de Petróleos Mexicanos, que por cierto ya se les cuecen las habas y la desesperación les gana por hacerse del “pinche” poder por el poder, en una muestra de ingratitud o amnesia que los está llevando a olvidarse de los favores que un día podría haberles hecho el líder sindical de la sección 11 Ramón Hernández Toledo, están enfilando sus artillerías golpeándolo política y socialmente en la redes, decíamos, el médico Martínez Galván, quien de manera legitima y con todas las de la ley se prepara para entrar a la contienda, busca con propuestas solidas seguir construyendo la unidad al interior de la organización como medida de fortaleza, acción que se le tiene que reconocer al doctor Dagoberto por la sencilla razón de que a los precandidatos detractores de Ramón Hernández Toledo, que de paso muestran que desconocen al líder nacional de los trabajadores petroleros jubilados de Medico Joaquín Hernández Solís, en sus delirios y ansias de poder no alcanzan a ver que apostarle al conflicto y enfrentamiento al interior es apostarle a la desorganización y ahí sí que ardería “Troya”, ¿o no es asi señores?, por lo que el trabajo del doctor Dagoberto por lograr la unidad tiene una razón de ser, de eso que no quepa duda, la UNIDAD representa el destino y la fortaleza de los petroleros de la sección 11 y mas allá, asi que señores ¡no se hagan bolas!el médico avanza por la ruta cierta, lo demás son cuentos de pescadores que arrulla el mar y…hasta aquí con mis cometarios Punto y Aparte.

