Agua Dulce, Ver.- importantes avances muestra la obra de reconstrucción de márgenes naturales del rio Agua Dulce, infraestructura hidráulica donde el gobierno federal aplica una millonaria inversión para certeza social de la población Hidrómila.
Los trabajos que se realizan sobre las márgenes del afluente, donde se colocan miles de sacos con material más resistente que el mismo cemento, conocidos como “bolsacreto”, impedirán la erosión del rio, al igual que permitirán mayor fluidez de las corrientes de agua.
La construcción de muros de contención con tecnología de punta, se realizan a la altura de las colonias Miguel Hidalgo, Nueva del Rio y Naranjal, puntos también conocidos como Puente Abulón, Manuel Delgado y Naranjal, mismas labores que muestran importantes adelantos toda vez que se realizan a marcha forzada para ganarle tiempo a las lluvias.
La inversión del gobierno federal es una gestión de Daniel Martínez
Entrevistado por este portal de noticias el arquitecto Agustín González Córdova, director de Obras Públicas Municipales, afirmo que la histórica inversión del gobierno de Enrique Peña Nieto, a través de la Comisión Nacional del Agua, (CONAGUA), la consiguió para el municipio de Agua Dulce el alcalde Daniel Martínez González, luego del paso del frente frio número 7 del año 2014.
En esa época, después de la contingencia ocasionada por los efectos naturales, el gobierno de Daniel Martínez González, a través de la dirección de Obras Públicas, elaboró el dictamen para llevar a cabo la gestión ante el gobierno federal, con los resultados que hoy se tienen.
El 28 de septiembre 2000 fecha que muchos no olvidan
Algo de historia, el afluente que lleva el nombre del municipio, ante la vista del cualquier visitante resulta totalmente inofensivo, las corrientes en sus remansos son tranquilas durante las temporadas de primavera, verano y parte del otoño, sin embargo en el invierno representa inseguridad para los vecinos de colonias asentadas sobres sus márgenes en la cabecera municipal.
Era la noche del 27 y madrugada del 28 de septiembre del 2000, cuando el Rio Agua Dulce despertó lanzando su rugido de tristeza y desolación, el caudal de agua que parte por la mitad al centro de la ciudad, se salió de su cauce más de cinco metros sobre su nivel normal.
La embravecidas corrientes impactaron de lleno a las colonias Cuatro caminos, Kilometro 2 y Dos y Medio, Nueva del Rio, Centro, Pajaral, Articulo 123, Puebla, Texmelucan, Uno y Medio, entre muchas otras, hasta sumar más de 20, según los primeros informes de ese día, que muchos recuerdan hasta ahora.
Esa es la razón por la que cuando se habla de los trabajos del rio, a miles de familias les llega una esperanza de seguridad.

