El gobierno de Donald Trump pidió este jueves a la Suprema Corte que readmita su controvertida medida de prohibir el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana, pese a sus reiterados traspiés en los tribunales menores.
En su presentación, el gobierno pidió a la alta corte que falle sobre la legalidad del decreto de Trump, apelando contra un dictamen de una corte federal, que mantuvo el bloqueo de la medida a nivel nacional.
“Hemos pedido a la Suprema Corte que tome este importante caso y estamos confiados en que el decreto del presidente Trump se encuadra dentro de sus atribuciones legales para mantener la seguridad de la Nación y proteger a nuestras comunidades del terrorismo”, dijo la portavoz del Departamento de Justicia, Sarah Isgur, tras la presentación de la solicitud al máximo tribunal.
“El presidente no debe admitir personas de países que patrocinan o cobijan al terrorismo hasta que determine que pueden ser investigados apropiadamente y no impongan un riesgo a la seguridad de Estados Unidos”, agregó.
El pedido se produjo una semana después del revés del gobierno en la Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito.
En su fallo, la mayoría de los jueces de ese tribunal consideró que “no están plenamente convencidos” de que la parte del decreto que detalla los países -Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen- esté más relacionada “con la seguridad nacional que con la promesa” de campaña del presidente de vetar el ingreso de musulmanes al país.

