Tras una exitosa campaña en Twitter, el presidente interino de Brasil, Michel Temer, dispuso este miércoles la liberación de la importación de frijoles, alimento base de los brasileños y cuyo precio se ha disparado por razones climáticas.
El precio de algunas variedades de frijol se ha más que duplicado desde enero y el kilo puede llegar a venderse en 20 reales (seis dólares) en algunos supermercados.
Temer pidió al ministro de Agricultura autorizar la importación de frijoles de los vecinos Argentina, Bolivia y Paraguay “para bajar el precio en los supermercados”, anunció la presidencia brasileña.
El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, estudia asimismo comprar frijoles a México y a China, anunció Planalto.

