Después de la que la Fiscalía del estado de Jalisco informara que los tres estudiantes de cine fueron asesinados y disueltos en ácido, en México ha resurgido la indignación de ciertos sectores de la sociedad sobre una asignatura pendiente de las últimas administraciones: la desaparición de jóvenes.
Según cifras oficiales del Gobierno Federal, un total de 15 mil 516 personas, de entre 13 y 29 años, permanecen desaparecidos en la República Mexicana, un 43% del total de todo el país. Los menores de edad que están en esta situación superan los 7 mil, de acuerdo a datos de la Secretaría de Gobernación (Segob).
Para el director de la organización no gubernamental (ONG), Red por los Derechos de la Infancia (Redim), Juan Martín Pérez, la desaparición de niños, adolescentes y jóvenes, se debe a la acción del crimen organizado, la falta de protección del Estado a este sector de la población, la corrupción y complicidad de las autoridades con la delincuencia.
Además, señaló que la “epidemia” de desapariciones ha crecido en la presente administración, en ese sentido, mostró su preocupación por datos que señalan que entre 2012 y 2014 aumentara un 200% las desapariciones de mujeres adolescentes entre 15 y 17 años. También dijo que el 25% de todos los menores desaparecidos son del Estado de México.
Consideró un “patrón de negligencia y omisión de búsqueda” por parte de las autoridades que conlleva criminalizar a las víctimas, frenar las desapariciones dándolos por muertos antes de concluir la investigación para anular la búsqueda y esperar 48 horas para iniciar una indagatoria.
Otro problema es la utilización de adolescentes por parte del crimen organizado como mano de obra “desechable”, aseguró Pérez
La Red por los Derechos de la Infancia estima que hay entre 30 mil y 35 mil adolescentes “víctimas de reclutamiento forzoso” por parte de los cárteles de la droga.

